5 formas de estar presente en la vida de tus hijos

5 formas de estar presente en la vida de tus hijos

Hoy en día el ritmo de vida de la mayoría de las personas es muy agitado. Entre el trabajo, las responsabilidades y el estrés de la rutina, no sobra tiempo para compartir con los hijos. Sin embargo, es necesario entender que para ellos no es tan importante si fuiste promovido en el trabajo o si ahora puedes comprar un mejor auto o una mejor casa. Por el contrario, los pequeños atesoran esos momentos en los que comparten tiempo de calidad con sus padres, mucho más de lo que valoran cualquier regalo costoso que les puedas ofrecer.

Ser padre es un trabajo que nunca termina y que requiere de todo tu esfuerzo y, aunque a veces sea complicado dedicarles a tus hijos la cantidad de tiempo que deseas, hay formas de equilibrar las responsabilidades laborales y las paternas para estar siempre presente en sus vidas.

A continuación te presentamos cinco maneras de demostrarles a tus hijos que su padre siempre estará para ellos.

  1. Dedícales el mayor tiempo posible

Compartir una comida, llevarlos a ver un partido o una película o simplemente sentarte a escuchar como estuvo su día de escuela son algunas de las actividades que puedes llevar a cabo para acercarte a tus hijos.

 

Puedes incluso organizar tu agenda y reservar algunas noches para dedicarte exclusivamente a tus hijos. La convivencia y el compartir son esenciales. Demuéstrales que, aunque estés muy ocupado, siempre vas a tener tiempo para ellos.

 

  1. Se su compañero en los momentos importantes

No solo es necesario planificar un tiempo con tus hijos todas las semanas, también debes estar allí para ellos cuando lleguen esos momentos importantes que marcan sus vidas. Apóyalos mientras superan etapas y avanzan.

 

El primer día de escuela, el día de la obra escolar o su primer partido de futbol son experiencias que recordarán toda su vida y por ello debes estar ahí para acompañarlos. No es bueno dejar que las responsabilidades laborales te alejen de tus hijos en las ocasiones especiales.

 

  1. Establece una buena comunicación

No es necesario que cada segundo que dediques a tus hijos sea para llevarlos de paseo o hacer algo divertido, muchas veces ellos solo necesitarán saber que estás presente y dispuesto a escucharlos.

 

Como ya se mencionó antes, es necesario preguntarles como están, que tal estuvo su día, y este tipo de cuestiones para hacerles saber que te preocupas por ello. No se trata de abrumarlos ni de inmiscuirte en sus vidas, se trata de que sepan que pueden contar con tu apoyo y contarte sus problemas.

 

  1. Enséñale lecciones importantes

No se trata de reprenderlos porque si, se trata de hacerles ver lo que está mal y el porqué de ello.  Deja que tus hijos entiendan como deberían comportarse y que lo asimilen. Recuerda que un hijo al que no se le explica el porqué de las cosas y simplemente se le castiga termina siendo un rebelde.

 

Y no solo debes explicarle normas de comportamiento, enséñale lecciones que llenen su vida y lo hagan crecer. Algo tan simple como enseñarlo a atarse los zapatos, a montar en bicicleta o a jugar béisbol, contribuye positivamente en el fortalecimiento de la relación padre-hijo.

 

  1. Dedica tiempo para hacer lo que te gusta

 

Si, leíste bien. Aunque la prioridad siempre deben ser tus hijos, también debes dedicarte tiempo a ti mismo. Planifica un tiempo a solas en el que puedas desarrollar una actividad que te guste y que disfrutes. El objetivo de esto es llenarte de energía positiva y relajarte para luego brindarles a tus hijos el cuidado que merecen.

 

Es importante que tus hijos entiendan la importancia de este tiempo a solas y que sepan que no deben molestarte a menos de que sea estrictamente necesario.

 

Aunque no existen los padres perfectos, hay formas de ser buenos padres. Un padre que planifique su tiempo en función de las necesidades de sus hijos y que no se deje absorber por el trabajo podrá llevar una relación más armoniosa con su familia. Atrévete a cambiar tus hábitos, pasa tiempo de calidad con tus hijos y sin duda notarás la diferencia.