Inteligencia emocional para padres

Inteligencia emocional para padres

Muchas han sido las veces con las que nos hemos topado con este término de inteligencia emocional: inteligencia emocional para gerentes, inteligencia emocional para vendedores, inteligencia emocional para deportistas, en resumen, inteligencia emocional para la vida.

Sin embargo, son pocas las personas que realmente buscan el término y se preguntan qué es y para qué sirve. Encontrando que es uno de los conocimientos más importantes que todos los seres humanos deberían tener.

Saber educar a nuestros niños de una manera emocionalmente inteligente, hará que ellos sean mejores personas y ciudadanos. Por supuesto, la manera más sencilla de enseñarles inteligencia emocional a nuestros niños, es través del modelaje. Por lo tanto, la inteligencia emocional debe comenzar por los padres.

Sin embargo, es un trabajo arduo y difícil. Las películas, las series, las comiquitas, Disney, entre otros; han creado en nuestra mente una forma de pensar irracional. Ser inteligente emocionalmente no tiene que ver con no sentir emociones, tiene que ver con saber canalizar esas emociones de la mejor manera.

Ahora bien, ¿Cuál es la importancia de la inteligencia emocional para padres?

La inteligencia emocional hará que sus emociones no guíen sus decisiones sino su razón. Por lo tanto, los niños crecerán viendo a sus padres tomando las mejores decisiones luego de pensarlas en frío y no apresuradamente llevados por algún instinto animal.

Según un artículo publicado en el web site Psicología y Mente, existen cinco elementos diferenciados en la inteligencia emocional postulados por el estudioso de la materia Daniel Goleman.

El primero de ellos es el Autoconocimiento Emocional, y tiene que ver con conocerse a uno mismo. Ya lo diría una vez el filósofo griego Sócrates: “conócete a ti mismo”. El saber cuáles son nuestras emociones y como nos afectan es de vital importancia para saber cómo canalizarlas.

La segunda es el Autocontrol Emocional, y tiene que ver con como manejaremos esas emociones que ya sabemos que sentimos cuando pasa alguna u otra cosa. Dejarnos llevar por nuestras emociones negativas podría dejarnos en la ruina. Por ejemplo, si nos dejáramos llevar por nuestras emociones en una discusión marital, siempre estaríamos en conflicto.

La tercera es la Automotivación, y tiene que ver nuestras metas. Es importante saber qué queremos y a dónde vamos para mantener el enfoque en ello. Las metas definidas logran que siempre podamos motivarnos a querer alcanzar ese objetivo.

Es decir, nos permiten avanzar sin quedarnos estancados en los pequeños inconvenientes que enfrentemos. De hecho, sucede lo contrario, buscamos la manera de salir adelante a pesar de ellos.

El cuarto elemento es el Reconocimiento de Emociones en los Demás. ¿Alguna vez te has puesto en el lugar del otro? En la mayoría de las veces, ser empático con las demás personas te ayuda a ser inteligente emocionalmente. Detectar aquellos tips y gestos que dicen más que mil palabras nos ayudan a socializar de una mejor forma con los otros.

Reconocer que el otro también tiene sentimientos es de gran valor para que respetes sus reacciones y su forma de ser. El respeto es importante para la inteligencia emocional, respetarse a uno mismo para saber respetar a los otros.

El último elemento son las Relaciones Interpersonales. Como ya se había mencionado en la idea antes expuesta, las relaciones interpersonales para ser efectivas tiene que tener como base el respeto mutuo. Hay que tratar con personas tanto agradables como antipáticas, por lo tanto, hay que ser empático y no tomar nada en serio.

Haciendo un sumario de los elementos arriba expuestos, La inteligencia emocional no es más que aquellas técnicas que nos sirven para estar bien con nosotros mismo y con los otros. De allí radica la importancia de no dejarse llevar por las primeras emociones y en su lugar, pensar bien las cosas antes de actuar.

Adicionalmente, es importante destacar que la inteligencia emocional para padres es vital para la relación con su hijo. Debido a que obtiene dos beneficios de la misma: primero, llevar una buena relación de respeto mutuo con su hijo y demás personas; y por último, formar una persona con un buen carácter y con una inteligencia emocional mejorada.