El deber de los Padrinos y las Madrinas
Los Padrinos y las Madrinas, en el sentido más católico que existe, tienen un de los rolos más importantes dentro de una familia. Es aquella persona que se encarga de ayudar a los padres del pequeño en cualquier momento en que estos no puedan cumplir con alguna actividad. Es por ello que es de igual importancia su escogencia.
Muchos son los padres y madres que simplemente premian a algún amigo o familiar con ser padrino. Y este, en su ignorancia, acepta sin saber si quiera cual es el rol que debe cumplir como padrino. En ocasiones, hasta se olvida del pequeño y solo aparece de vez en cuando para darle algo de dinero para golosinas y de nuevo desaparece.
Existen en la Iglesia Católica hasta cánones donde se explica las cualidades que debe tener un buen padrino, y también explican algunas de sus funciones. Para sorpresa de muchos, los padrinos no son solo aquellas personas amigas de los padres y que le regala dinero al menor. Son mucho más que eso, y su deber es netamente cristiano.
Entre los requisitos más importantes que debe tener un padrino están ser cristiano, ser próximo a sus padres y al pequeño para acompañarlo en la búsqueda de Dios. Es importante que sea cristiano católico para poder cumplir el deber de acercar al pequeño a Dios y a las prácticas del cristianismo así como apoyarlo como amigo en las buenas y en las malas.
Debe ser cercano a sus padres y a su ahijado para poder cumplir con este arduo deber de guía espiritual.
Es de especial importancia, que el padrino o madrina estén conscientes del encargo y dispuestos a desempeñarlo. No es algo para tomarse a la ligera, es un trabajo que debe tomarse con seriedad y cariño, pues, de ello depende la formación del niño. Repetimos, NO es un premio a algún familiar o amigo, es un trabajo serio.
Dentro de los deberes de los Padrinos y Madrinas están el apoyar a los padres económica y culturalmente con la formación del niño, ser un guía cristiano espiritual para el menor, ser amigo y confidente del mismo, y ser un hombre de bien para dar el ejemplo a su ahijado.
Si en algún momento, los padres necesitan de alguna ayuda tanto económica como formativa para su hijo, pero no tienen la capacidad para cumplirla, el padrino puede ayudar como mejor le parezca.
Ciertamente, no es obligatorio, pero sí puede cumplir con esto. Adicionalmente, si los padres por alguna razón no pueden seguir con el cuido del pequeño, son los padrinos y madrinas quienes pueden encargarse de él.
Cuando el niño parezca desorientado, perdido, o con algún problema de conducto o existencial, es donde el padrino actúa como amigo y consejero. En muchas oportunidades, los pequeños tienen problemas tan graves que no se sienten cómodos contándoselos a sus padres. El padrino tiene el deber de actuar como consejero y orientar al pequeño.
No obstante, una de las cosas por las que es difícil hoy en día encontrar un buen padrino es que debe ser un buen ejemplo a seguir. Debe ser un hombre de bien, que no tenga problemas ni vicios y que dé el ejemplo de buen ciudadano. Es de vital importancia para la desarrollo como persona del niño.
Entre otras funciones extraoficiales, el padrino o madrina puede obsequiar cualquier cosa alusiva a la Fe cristiana como libros, escapularios, oraciones etc. Así mismo, es aconsejable rezar alguna vez con su ahijado para mantener la coherencia cristiana de guía cristiano.