errores

Los errores más comunes que cometemos los padres con nuestros hijos

Ser padres es una tarea difícil. Los hijos no vienen con un manual que nos diga qué hacer y qué no hacer. Como seres humanos, cometemos errores. Sin embargo, debemos estar conscientes que, como padres, nuestros errores podrían traer consecuencias graves que se reflejarán en nuestros hijos.

Es por esto que te presentamos una lista de los errores más comunes que comenten los padres. Léelos, reflexiona y, si estas cometiendo alguno de ellos, recuerda que siempre hay tiempo para corregir.

 

No escucharlos

Es habitual que no les demos el tiempo suficiente para explicarse o expresarse. Solemos cortarlos siendo autoritarios o dando por hecho lo que nos van a contar. Debemos tener paciencia y dejarlos hablar.

No reconocer sus virtudes y puntos fuertes

A veces nos concentramos más en hacerles ver los fallos y defectos de nuestros hijos e intentar corregirlos que en lo que hacen bien y sus puntos fuertes. Debe existir un equilibrio, debemos reprenderlos, pero también hacerles saber cuando están haciendo las cosas bien y cuando nos sentimos orgullosos de ellos.

No respetar su personalidad

Cada niño es único y diferente. No debemos educarlos para que sean iguales al resto, por el contrario, debemos enseñarlos a conocerse y a aceptarse como son. Debemos dejar que nuestros hijos exploren su personalidad y ayudarlos a no tener miedo de ser diferentes.

Sobreprotegerlos

La sobreprotección es un error bastante común que cometemos los padres. Algunas veces nos dejamos llevar por el miedo de que les pase algo a nuestros hijos y no les dejamos tener el mínimo de autonomía que necesitan. Sobreproteger a nuestros hijos solo les traerá problemas futuros ya que esto afecta negativamente su personalidad.

Acostumbrarlos a que les hagan todo

No podemos educar a nuestros hijos para que no puedan hacer nada por sí mismos. Debemos enseñarlos a ser autosuficientes y a hacer las cosas de acuerdo a su edad.

Gritarles

Muchas veces les gritamos a nuestros hijos sin percatarnos de que esto no les hace ningún bien. No importa lo molestos que podamos estar, no debemos gritarles a nuestros hijos ni gritar en frente de ellos. Esta práctica trae muchísimas consecuencias negativas.

Intentar educar igual a todos los hermanos

Aunque debemos transmitirles a todos nuestros hijos los mismos valores, no podemos pretender que sean iguales en todo. Cada niño es distinto y se debe educar atendiendo a sus necesidades individuales.

Compararlos

En la misma línea de lo que se expone en el punto anterior, dado que cada niño es único, no debemos hacer comparaciones. Cada niño debe escoger sus propios modelos, sin que los atormentemos con comparaciones cada día.

Hacer énfasis en cosas sin verdadera importancia

Aunque nos molestemos mucho porque nuestro hijo decidió expresar su creatividad haciendo un dibujo en la pared, debemos analizar qué tiene más importancia: la pared o la creatividad de tu hijo.

No le grites, corrígelo y ayúdalo para que dibuje en el lugar adecuado. De esta forma contribuyes a que tu hijo descubra poco a poco sus intereses, capacidades y limitaciones.

No comunicarnos

Una buena comunicación es la clave para crear un buen vínculo entre padre e hijo. No importa el tema ni la edad, debemos hablar con nuestros hijos para que ellos se sientan seguros de confiarnos sus temores, dudas e inquietudes y así poder ayudarlos.