Cómo hablarles a tus hijos de Dios
La familia es la principal escuela de los hijos. En casa aprenden desde como atarse los cordones de los zapatos hasta normas de comportamiento y valores. Además de todo esto, es en el hogar donde se debe comenzar a educar a los hijos en la fe y hablarles de Dios.
Que tus hijos conozcan sobre Dios y sobre su amor inmenso es muy importante. Al sentirse amados y protegidos por él los ayudará a estar más tranquilos y confiados. Si como padre encuentras consuelo en Dios, entonces no dudes en transmitirles a tus hijos esta gran bendición.
Si en tu hogar cultivas la fe, puedes integrar a tus hijos desde bebés para que ellos se integren a las diversas prácticas de ejercicio de la fe con naturalidad. Sin embargo, nunca es tarde para acercar a tus pequeños a Dios.
Existen varios momentos en el día que puedes aprovechar para que, tanto tu como tus hijos, establezcan una conexión con Dios.
Oración de la mañana: al levantarnos, damos gracias a Dios por permitirnos vivir un nuevo día, por guiarnos y por protegernos. Además, es la oportunidad para pedir su bendición y protección para nuestros familiares y amigos. Le dedicamos nuestras acciones a Dios y le pedimos que nos ayude a obrar bien.
Bendecir los alimentos: antes de comer, dedicamos unos minutos para agradecer a Dios por los alimentos que vamos a consumir. Agradecemos que podemos tenerlos en nuestra mesa y bendecimos las manos de quien los preparó.
Momentos de petición: en estos momentos especiales nos reunimos para orar por la salud de algún ser querido o por la intercesión de Dios en algún evento en particular.
Momentos de agradecimiento: en estos momentos, agradecemos a Dios por todas las cosas buenas que nos ofrece, por conducirnos por el buen camino y por protegernos. Agradecemos por nuestras alegrías y logros.
Lectura de la biblia: con ayuda de versiones de la Biblia especialmente diseñadas para bebés y niños podemos iniciar a nuestros hijos en la lectura de relatos bíblicos, lo que propicia la enseñanza religiosa.
Oración antes de dormir: podemos enseñarle a nuestros hijos algunas oraciones para que recen antes de dormir. De esta forma dormirán más confiados y relajados. Practicar oraciones sencillas los ayudará a entender que orar a Dios es como hablar con nuestro mejor amigo.
Debes recordar siempre que la mejor forma de enseñar a nuestros hijos es a través del ejemplo. Si ellos te observan orando y actuando en concordancia con las enseñanzas que les buscas transmitir, harán lo mismo.
Ser padres es ser maestros de vida y es nuestra más grande responsabilidad transmitirles a nuestros hijos la importancia de aceptar a Dios en nuestras vidas, de agradecerle y de orarle.